Luz y materia
Una reforma que revela lo esencial sin borrar su historia.
Cliente particular
Madrid, España
2025

Este proyecto parte del deseo de una familia —matrimonio con tres hijos adolescentes— de renovar su hogar sin renunciar a la esencia de lo que ya existía.
La premisa fue clara: conservar y poner en valor los materiales originales, como el suelo de roble en espiga, las puertas de paso, los armarios empotrados y una gran librería en el salón que integra también la chimenea.
A partir de esa base, propusimos una intervención respetuosa, aplicando una nueva pátina en un tono neutro y cálido, entre el lino y el marfil empolvado, que envuelve paredes, techos y carpinterías, aportando luz, coherencia y calma.
El mobiliario, los textiles y los materiales nobles refuerzan la sensación de serenidad, respetando el carácter de la vivienda y adaptándola a una vida familiar contemporánea.
El reto era claro: optimizar al máximo lo existente, ajustarse a un presupuesto limitado y conseguir que la casa respirara equilibrio, funcionalidad y belleza atemporal.

La cocina se convierte en el corazón del hogar, con una gran isla que invita a cocinar, comer y compartir.
El mobiliario en roble leño aporta calidez y naturalidad, resaltando la belleza de la veta sin artificios.
La encimera de cuarcita Taj Mahal, en acabado leather, suave y mate, aporta continuidad visual y una textura sedosa que refuerza el confort.
Sobre ella, una luminaria orgánica en tono marfil cuelga como una escultura ligera, subrayando la delicadeza de los materiales.
Las baldas abiertas, con tarros de vidrio y cerámica, dan un aire vivido al espacio, en diálogo con el revestimiento cerámico.
La paleta neutra, los materiales nobles y las líneas limpias hacen de esta cocina un lugar funcional, sereno y acogedor.



El salón recupera su carácter original, con la librería existente y la chimenea actualizada en cuarcita, integrando arte, luz y texturas naturales en una atmósfera serena y atemporal.

Claridad, calidez, simplicidad bien pensada. La madera natural, los estantes ligeros y la luz tamizada por el lino de las cortinas crean un espacio sereno y funcional, en perfecta continuidad con el lenguaje del salón.

En el baño principal se repite la búsqueda de serenidad, materiales honestos y soluciones prácticas con un lenguaje cálido y coherente.
El mueble lavamanos, de líneas depuradas y madera con nudos a la vista, aporta calidez y naturalidad al espacio.
Sobre él, un frente cerámico de pequeño formato en tonos aguamarina actúa como contrapunto sutil, aportando frescura y reflejos suaves bajo la luz.

Los espejos circulares retroiluminados y las luminarias de globo refuerzan la atmósfera acogedora.

La grifería empotrada en acabado dorado cepillado introduce un toque sofisticado sin romper la armonía.

En el baño de cortesía, las paredes se recubrieron con ecoclay y la encimera se realizó con el mismo porcelánico utilizado en la cocina.

Todo está pensado para acompañar el uso diario con belleza, ligereza y equilibrio.

En el dormitorio principal se mantiene el equilibrio entre materiales cálidos y una atmósfera depurada.
El cabecero, diseñado a medida, combina madera natural y laca mate en un tono suave que recoge la gama cromática de toda la vivienda.
La composición se integra con mesillas flotantes y una iluminación puntual en latón cepillado, que añade un toque cálido y sofisticado sin recargar.
La luz natural entra filtrada por cortinas de lino que suavizan los contornos, envolviendo la estancia en una sensación de quietud.
El suelo de roble en espiga se conserva también aquí, como un hilo continuo que conecta todas las estancias bajo una misma sensibilidad estética.
Textiles suaves y luz tamizada crean un espacio de descanso envolvente y tranquilo.



